“No hace falta ver para ser un luchador”
Un día, a Celestino Ambrosio Berón, la luz se le apagó y su vida cambió. “De ver bien, y de repente no ver nada fue muy triste”, expresó. Después de charlar un rato con él, llego a la conclusión de que hay que disfrutar cada segundo de la vida, y no quejarse o renegar de cosas, muchas veces insignificantes.
