El hombre invidente que logró que Transmilenio anunciara sus paradas | FOAL

El hombre invidente que logró que Transmilenio anunciara sus paradas

A Carlos Parra Dussán la luz se le desapareció de la vista cuando solo tenía 11 años. Recuerda que se golpeó la cabeza y luego le diagnosticaron un daño en el nervio óptico que a la vez le produjo una ceguera irreversible. Un accidente que transformó su vida para siempre, pero que no apagó sus ideas ni su don de liderazgo. Es hoy, quizás, el profesor invidente que más logros ha alcanzado para los colombianos ciegos.

Martes, 13 Junio, 2017 - 06:45
KienyKe / COLOMBIA

Fue en la academia donde encontró eso que le quitó la pérdida de visión. Ese valor agregado que lo diferenciaría de los demás profesionales. Se dio cuenta de que de esa manera podía, no ser señalado y referenciado por su discapacidad física, sino por llegar tan alto como cualquier otro ciudadano se lo podía proponer.

Se graduó como abogado en la Universidad del Rosario de Bogotá y entonces se encaminó por los derechos humanos. Viajó a Madrid, España, para adelantar un doctorado en derechos fundamentales de la Universidad Carlos III y una especialización en derecho constitucional del Centro de Estudios Constitucionales de ese mismo país.

“Tenía que estudiar mucho más que los demás”, afirma.

En el año 2000, a sus 31 años, regresó a Colombia con posgrados en mano para seguir capacitándose y trabajando para quienes tienen discapacidad visual.

Según dice el abogado, en diálogo con Kienyke.com, nunca renegó por su condición. Si bien ha sentido discriminación en momentos de su día a día, no han existido dificultades para generar cambios desde su faceta como abogado.

“Con discapacidad visual uno tiene más barreras sociales y actitudinales, pero paulatinamente me he hecho un nombre en la academia, se ha ido abriendo más del campo, me conocen como investigador y referente del derecho constitucional”, comenta.

Es por eso que Carlos ha marcado precedentes tan importantes para los colombianos invidentes como el hecho de que por primera vez se imprimieran tarjetones electorales en Braille, que Transmilenio implementara la señal sonora que anuncia las estaciones en sus buses o que se eliminaran las palabras despectivas “mentecato” e “imbécil” para referirse a personas con discapacidad.

“He participado en clínicas jurídicas, donde se proponen casos de impacto social. En estas modificamos el Código Civil porque hablaba de “loco furioso” o de “mentecato” para referirse a personas con discapacidad. Con una acción popular logramos que Transmilenio pusiera sonido para señalar las próximas paradas. También presentamos una tutela para que tanto la tarjeta electoral como la familia de nuevos billetes tuvieran Braille”.

Pero no quiso detenerse ahí. Ingresó a las aulas de universidades como la Sergio Arboleda y la del Rosario para combinar esto con su labor de servidor público.

En la actualidad tiene 48 años, es el director del Instituto Nacional para Ciegos (INCI), hace parte del Comité de Seguimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y es investigador de Colciencias. Fue el primer candidato invidente a magistrado de la Corte Constitucional.

Su apuesta es la inclusión. Cuando sus estudiantes conocen que tendrán un profesor invidente, se asombran pero lo aplauden. Dicta la clase de derecho constitucional y como él mismo dice “además de impartir una asignatura, busco enviar un mensaje”.

Carlos Parra Dussán le cuenta a Kienyke.com que está felizmente casado y más allá del profesor invidente de mente brillante, se define como un hombre que gusta de viajar, ir al cine, cenar con su esposa y sobre todo, leer. Sus éxitos académicos y laborales “son fruto de un profundo apoyo familiar y de pareja, al igual que de una constancia y dedicación para el trabajo”.

Ha publicado siete libros, aproximadamente 50 artículos científicos y casi 200 columnas de opinión.

Sin embargo, considera que le hacen falta más pasos para dar. No solo con el bastón que guía su andar, sino por la población ciega que en muchas ocasiones no se siente representada y como un valioso líder de los maestros del derecho en Colombia.

“La gente con discapacidad visual tiene altos índices de desempleo, nos hace falta en el tema de derecho e inclusión laboral. En el plano educativo, hay que apostarle a la educación gratuita. Se ha avanzado pero tenemos mucho que mejorar”, finaliza.